La defensa reveló, tras la revalidación del título europeo por parte de las Leonas, que había jugado todo el torneo con una fractura de tibia y explicó que no quería que la lesión se hiciera pública tras descubrirse el problema poco antes de la Eurocopa.
Bronce declaró al periódico The Metro: "Dije en directo por televisión, después de que venciéramos a España en los penaltis para ganar la final, que había estado jugando en Suiza con una fractura de tibia, pero nunca imaginé la repercusión que generó ese comentario”.
“Esto es lo que realmente ocurrió. No hubo ningún momento destacado en el que lo supiera, pero había estado experimentando molestias al final de la temporada nacional y luego me hicieron una ecografía para diagnosticarlo. La primera vez que jugué sabiendo que estaba lesionada fue contra España en la Liga de Naciones a principios de junio. Salí temprano en la segunda parte porque estaba comprometida con jugar la Eurocopa”, agregó.
“Nunca dejé de entrenar a pesar del dolor que sentía tras algunos golpes. Lo único que sabía al llegar al torneo era que quería jugar con Inglaterra en la Eurocopa, aunque no fue una decisión que tomé a la ligera. Queríamos mantener la lesión en secreto y no quería darle mucha importancia, ni esperar un trato especial”, la futbolista añadió.
Bronze explicó que pudo superar la lesión porque tiene un umbral de dolor diferente al de la mayoría de las jugadoras. El lateral del Chelsea dijo: "Para mí, fue la mentalidad habitual de 'tengo que seguir adelante'. Sí, a algunos les sorprendió que jugara con dolor, pero mi tolerancia al dolor es un poco diferente. Hablé con la entrenadora Sarina Wiegman y el cuerpo médico de Inglaterra, quienes me apoyaron en todo momento, sobre el plan y los riesgos de seguir jugando, pero nunca dudé de que lo haría”.
“El momento en que realmente lo pensé fue cuando nuestra capitana Leah Williamson se lesionó en cuartos de final contra Suecia y tenía mucho dolor. Recuerdo que me dijo ‘Si tú puedes jugar con una pierna rota, yo puedo seguir jugando con esto’. Soy una jugadora que entrena y hace todos los extras, así que tener momentos en los que no podía hacer todo eso fue difícil para mí. No pude esforzarme antes del torneo. Pero terminé jugando 120 minutos en cuartos de final y semifinales, y también la mayor parte de la final, que también se fue a la prórroga".