Usuarios de Estados Unidos y otras regiones se quejaron de una interrupción generalizada que les impidió cargar y reproducir videos, así como problemas con las subidas y las transmisiones.
Según Downdetector, hubo un aumento repentino de informes en un corto periodo, lo que sugiere un problema con la plataforma en lugar de la conectividad.
El servicio parecía estar volviendo a la normalidad unas horas después, pero el momento ha dado de qué hablar.
La interrupción se produjo a medianoche, justo cuando entró en vigor la nueva estructura de propiedad en Estados Unidos, tras las discusiones sobre las preocupaciones de seguridad nacional relacionadas con la aplicación con sede en China.
Ahora, las operaciones de TikTok en Estados Unidos estarán a cargo de una nueva entidad con propiedad mayoritaria estadounidense.
ByteDance, la empresa matriz de TikTok, tiene una participación minoritaria.
No existe un vínculo confirmado entre la situación de propiedad y la interrupción, y TikTok aún no ha emitido un comunicado oficial, ya que se desconoce la causa de los problemas.
El acuerdo puso fin a años de esfuerzos de Washington para obligar a ByteDance a vender sus operaciones en Estados Unidos en medio de la preocupación por la seguridad nacional.
Esto coincide con el acuerdo alcanzado en septiembre, cuando el presidente estadounidense Donald Trump retrasó la aplicación de una ley prohibiría la aplicación si no se vendía.
Como parte del acuerdo, Byte Dance conservará el 19.9 por ciento del negocio, mientras que Oracle, Silber Lake y MGX poseerán el 15 por ciento cada una.
Otro 30.1 por ciento estará en manos de filiales de los actuales inversores de ByteDance.
Trump reveló a principios de este año que había hablado con el presidente chino, Xi Jinping, quien dio su aprobación al acuerdo, pero el futuro de TikTok era incierto debido a la tensión existente entre ambos países.
Alvin Graylin, profesor titular del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), afirmó:
'TikTok se ha convertido en moneda de cambio en la relación más amplia entre Estados Unidos y China. Con la reciente disminución de las tensiones, la aprobación por parte de Pekín de la estructura y la licencia del algoritmo parece menos una capitulación y más una desescalada calibrada, lo que permite a ambas capitales proclamar su victoria en casa'.