Declaró a la revista Boxing News: "Sí, no puedo hacer ciertas cosas, pero en general sé qué me espera [en un combate de lucha libre]. He podido adaptarme. Sigo en forma, fuerte y saludable, y me encanta competir. Puedo salir a pelear frente a miles de fanáticos cada semana. La lucha libre es una segunda oportunidad para vivir mis sueños de infancia”.
Aunque Anthony cree que el boxeo es el deporte más duro del mundo, admitió que la lucha libre también conlleva desafíos: “La lucha libre es increíblemente compleja. Tienes el combate físico, el rendimiento, y tienes que saber dónde estás en el ring en todo momento, dónde están las cámaras. Tienes que estar en muy buena forma”.
“Da miedo estar en un lugar donde estás agotado. No puedes simplemente repetir los movimientos, no puedes simplemente decir las palabras; tiene que haber un significado intenso en todo lo que haces. No es tan duro como el boxeo —el boxeo es el deporte más duro del mundo—, pero es muy duro. Es un tipo de preparación física muy diferente”, indicó.