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¿Quiénes son los principales responsables de la difusión de noticias falsas en Twitter?

Una investigación llevada a cabo por el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusets (MIT, por sus siglas en inglés) ha constatado que el preocupante fenómeno que se desprende de la difusión de noticias falsas a través de la red social Twitter no procede tanto de las llamadas cuentas 'bots' -aquellas que emiten mensajes de forma automatizada y masiva-, como de los propios usuarios 'reales' de la afamada plataforma.

A diferencia de lo que se ha venido publicando últimamente sobre la estrategia de propaganda que habrían orquestado ciertos agentes rusos -supuestamente bajo órdenes directas del Kremlin- para tratar de desestabilizar a los países de Europa occidental, que al parecer consistiría en el uso de estos bots para intensificar la repercusión de determinados bulos o noticias sesgadas que dañen su reputación, los responsables del estudio han descubierto que el 70% de estas invenciones ganan relevancia gracias a la proyección que les dan los seres humanos.

"Las noticias falsas se difunden en Twitter con mayor rapidez que la verdad, y además calan más hondo en la opinión pública que la propia realidad", ha contado Sinan Aral, una de las responsables del estudio, a la revista Nature antes de apuntar al tono sensacionalista y polémico de estos mensajes como uno de los factores decisivos que explican la atracción que suscitan.

Tanto es así, que el análisis de los millones de mensajes y de cuentas que se ha efectuado -y que cubre el período transcurrido entre los años 2006 y 2017- revela que las informaciones certeras suelen tener una audiencia potencial de algo más de mil personas, mientras que solo el uno por ciento de las noticias falsas cuenta con la capacidad de atraer hasta 100.000 personas que, probablemente, acabarán compartiéndolas con sus allegados debido a la supuesta importancia de la historia o a su deseo de ganar notoriedad.

Curiosamente, dos de las grandes mentiras que han movilizado a más tuiteros a lo largo de los últimos once años hacen referencia a asuntos de la política estadounidense, como el rumor malicioso que apuntaba a la posibilidad de que el expresidente Barack Obama no hubiera nacido en Estados Unidos -un montaje ampliamente difundido en su momento por los medios de comunicación republicanos-, o las conjeturas sobre el estado de salud de Hillary Clinton durante la campaña electoral de 2016.

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