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Amazon abre su primera tienda de 'ultramarinos' sin cajas registradoras

La ciudad estadounidense de Seattle ha sido testigo este lunes del último de los muchos movimientos revolucionarios con los que la multinacional Amazon parece estar afianzándose cada día como la compañía más innovadora del panorama internacional.

En este caso, el gigante de la distribución ha inaugurado allí el que espera sea el primero de muchos establecimientos en los que los clientes no deben abonar directamente el precio de los productos que compran, ya que la factura les será cargada automáticamente en sus tarjetas bancarias.

La clave que determina el llamativo funcionamiento de esta tienda, bautizada con el nombre de Amazon Go, reside en un avanzado sistema, compuesto por cámaras, sensores y un sofisticado software de inteligencia artificial, capaz de controlar en todo momento los artículos que van a la cesta de cada consumidor antes de que se dispongan a abandonar el local.

Para que esta tecnología pueda identificar correctamente a sus clientes y asociar las compras a los datos bancarios almacenados previamente en su cuenta de Amazon, los visitantes tendrán que escanear el código de la nueva aplicación Amazon Go -que ha de contener su nombre completo y una fotografía reciente- en un lector situado a la entrada de la tienda.

Y para todos aquellos que hayan recibido este nuevo concepto de negocio con cierta suspicacia, sobre todo ante la posibilidad de que las cámaras no registren adecuadamente qué productos acaban en la cesta y cuáles son devueltos a las estanterías, la propia vicepresidenta de Amazon Go, Gianna Puerini, ya se ha encargado personalmente de despejar sus dudas al asegurar que, en los tres meses que ha durado el período de prueba de la mencionada tienda de Seattle, no se ha detectado ni un solo contratiempo de esta naturaleza.

En cualquier caso, la misma directiva ha querido subrayar que los clientes recibirán en sus terminales, una vez terminadas sus compras y antes de que se dispongan a salir del establecimiento, una factura preliminar que podrán revisar con detenimiento para asegurarse de que solo pagan por lo que se llevan.

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