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Sam Eggington pensó que sería un boxeador de segunda fila

Sam Eggington pensó que sería un boxeador de segunda fila

Sam Eggington siempre pensó que sería un boxeador de segunda fila, así que todos sus logros fueron solo un extra.

El boxeador de 32 años colgó los guantes en mayo tras una carrera en la que ostentó el título superwélter de la IBO y los títulos británico, de la Commonwealth y europeo de peso wélter, y admitió que todos sus logros fueron solo un extra.

Le dijo a la revista Boxing News: “Todo fue un extra. Me hice profesional para ser un boxeador de segunda fila. Ser campeón de Midlands fue increíble. No sigo el boxeo, así que no entendía la magnitud de lo que estaba haciendo. Solo hacía mi trabajo. ¿Ganar un cinturón? Genial». ¿Y gano más dinero? ¡Genial”.

Durante dos años consecutivos, Sam fue galardonado por la Junta Británica de Control de Boxeo con el premio a la Pelea del Año, contra Ted Cheeseman en 2020 y Bilel Jkitou en 2021.

Pero Sam admitió que su derrota ante Cheeseman, una decisión ajustada pero unánime, es la única que le genera amargura: “De verdad creí que había ganado esa pelea. Los comentaristas me daban por perdido los primeros seis asaltos, y eso fue una locura. Yo mismo le habría pagado por la revancha”.

Y el ex deportista no extraña el aspecto comercial del boxeo: “Es un juego sucio. Es muy falso.

La gente finge ser tu amigo, pero solo quieren que tengas peleas épicas y les hagas ganar dinero”.

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