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Desentrañando los secretos del Burj Khalifa, el rey de los rascacielos de Dubái

Desentrañando los secretos del Burj Khalifa, el rey de los rascacielos de Dubái

Puede que a buena parte de los turistas que acuden cada año a Dubái (Emiratos Árabes Unidos) para pasar sus vacaciones no les interesen tanto las particularidades de su moderna y futurista arquitectura como las exclusivas opciones de placer y entretenimiento que estos edificios encierran.

Cierto es también, sin embargo, que el rascacielos más representativo del emirato, el imponente Burj Khalifa, es en sí mismo digno de admiración al erigirse como una auténtica maravilla del diseño y la tecnología, por lo que en los siguientes párrafos haremos un pequeño recorrido por su historia, sus rasgos más distintivos y, sobre todo, los récords que ya han batido.

Inaugurado hace solo siete años (2010), esta mastodóntica estructura puede presumir de ser el edificio más alto del mundo gracias a sus impresionantes 830 metros de altura, superando nada menos que en 200 metros a su más inmediato competidor, la Torre Shangái.

Pero para apreciar mejor sus dimensiones de gigante, es imprescindible reservar con la suficiente antelación una visita al piso 148, donde se encuentra una lujosa terraza bar desde la que podrás admirar -al tiempo que disfrutas de un buen refrigerio- de la panorámica más maravillosa que ofrece la ciudad, dándote además la impresión de que estás más cerca de las nubes que del suelo.

Si te dan miedo las alturas, el Burj Khalifa también te ofrece multitud de actividades de interés en sus primeras plantas. De hecho, en el mismo lobby de la torre se encuentra una fascinante exposición de arte moderno cuyo principal reclamo es seguramente la instalación escultórica 'World Voices', del artista Jaume Plensa.

Esta obra incorpora nada menos que 196 platillos capaces de crear bellas armonías sin intervención humana de ningún tipo. Y es que desde el techo caen gotas de agua de forma constante que, al impactar en los platillos, producen relajantes sonidos que representan, según su creador, a las voces de los diferentes pueblos del mundo.

Aunque no debería resultar demasiado sorprendente viniendo del rascacielos más alto del planeta, así como uno de los más lujosos, aquellos que lo visitan por primera vez no pueden evitar quedarse boquiabiertos cuando los guías les informan de datos tan llamativos como los 330.000 metros cúbicos de agua que emplea, los 103.000 metros cuadrados de vidrio que se necesitaron para su construcción o los 22 millones de horas que se invirtieron para erigir semejante estructura.

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