Ubisoft ha confirmado otra ronda de recortes de empleo en Suecia, con alrededor de 55 puestos afectados en Massive Entertainment y Ubisoft Estocolmo.
En un comunicado compartido con IGN, la editora afirmó que los empleados tanto del estudio de The Division como de la desarrolladora sueca fueron informados de una reestructuración organizativa propuesta que afectaría al personal de Malmö y Estocolmo. La compañía enfatizó que esta medida se produce tras la conclusión de un programa de bajas voluntarias lanzado en otoño de 2025, que no logró la reducción de personal que Ubisoft se había propuesto.
Ubisoft declaró: “Esta reestructuración se produce tras la finalización del Programa de Bajas Voluntarias lanzado en otoño de 2025, una hoja de ruta a largo plazo finalizada y un proceso de contratación y nombramiento de personal completo, que en conjunto han proporcionado una visión más clara de la estructura y la capacidad necesarias para apoyar el trabajo de ambos estudios de forma sostenible en el tiempo”.
“Estos cambios propuestos son prospectivos y estructurales, y no están relacionados con el rendimiento individual, las entregas recientes ni la calidad del trabajo realizado por los equipos”.
A pesar de los despidos, Ubisoft insistió en que la dirección estratégica de ambos equipos se mantiene intacta.
El comunicado continúa: “La dirección a largo plazo de los estudios se mantiene sin cambios, y continuaremos siendo la sede global y líder de la franquicia The Division, avanzaremos con un proyecto tecnológico innovador aún no anunciado con una configuración de equipo optimizada y desempeñaremos un papel central en el desarrollo de Snowdrop y Ubisoft Connect. La reestructuración propuesta comenzará centrándose en los acuerdos individuales, y los empleados afectados serán informados directamente y apoyados con atención y respeto, de acuerdo con las regulaciones locales”.
Los recortes se producen pocos días después de que Ubisoft anunciara el cierre de su estudio de telefonía móvil en Halifax, Canadá, lo que resultó en la pérdida de 71 empleos.
Esa decisión se enmarcó en un esfuerzo de dos años para “optimizar las operaciones, mejorar la eficiencia y reducir costos”, y la compañía ha reiterado que los despidos recientes no están relacionados con la actividad sindical.