Un nuevo estudio ha descubierto que las personas de 60 años que usan estos dispositivos reducen su riesgo de desarrollar la enfermedad en un 61 % en comparación con quienes no toman medidas para tratar las etapas iniciales de la pérdida auditiva.
Existe una creciente evidencia de que la pérdida auditiva desempeña un papel clave en los casos de demencia, ya que la carga cognitiva en el cerebro aumenta a medida que las personas se esfuerzan por escuchar lo que dicen los demás. Investigadores de la Universidad de Texas y la Universidad de Pittsburgh (EE. UU.) realizaron un seguimiento de pacientes con audífonos durante 20 años y descubrieron que los dispositivos reducían significativamente la probabilidad de padecer esta afección cognitiva, que puede causar pérdida de memoria y cambios en el estado de ánimo y el comportamiento.
Los expertos concluyeron: “Otros estudios, incluyendo un ensayo clínico aleatorizado y un metaanálisis exhaustivo, han sugerido que los audífonos tienen un efecto protector contra el desarrollo de la demencia. Hasta donde sabemos, este estudio observacional fue el primero en identificar que la reducción del riesgo depende de la intervención temprana para la pérdida auditiva”.