El boxeador de 31 años despidió a sus co-mánagers Darcy Ellis y Mike Altamura, así como a su entrenador Pedro Díaz, para trabajar exclusivamente con Jeff Fenech tras un periodo difícil en su carrera. Aunque asumió un riesgo, insistió en que tomó la decisión correcta.
Declaró a la revista Boxing News: “No tuvo nada que ver con Pedro; lo que aprendí de él fue muy inspirador: su pasión y sus ganas de ganar. En Miami, solía pensar: ‘Tienes que alejarte, esforzarte, sacrificarte’. En realidad no es así; te sientes más cómodo cuando tienes el entorno adecuado. Por eso decidí quedarme en Australia con Jeff. No necesito viajar y gastarme todo este dinero en esto y aquello. Es mejor estar en casa”.
“Tienen un estilo diferente. El de Pedro era moverse, intentar conseguir tantos puntos como fuera posible, aprender el arte, cientos de jabs. [El de Jeff] es más: ‘Vamos a golpearlo y seguir golpeándolo hasta que noquee’. Cuando los juntas, son como un dúo dinámico. En Miami me di cuenta de que, por mucho que me guste el jab, sigo siendo un boxeador agresivo y de presión; nunca podrán quitarme eso”, manifestó.
Tim cree que no podría pedir mejores mentores que Jeff y su propio padre, Kostya Tszyu: “No hay mucha gente mejor con quien hablar de ciertas situaciones que Jeff Fenech y Kostya Tszyu, y ahora mismo los tengo a ellos dos como mis mentores. Saben exactamente cómo me siento, dentro y fuera del ring. Todo lo que hago en mi vida es noticia aquí en Australia. Todo el mundo habla de ello. Así son las cosas. Jeff es muy, muy leal y está ahí para protegerte. Es reconfortante tener a alguien a tu lado luchando las batallas que la gente quizás no ve”