El español llevaba varios meses jugando en el Al Nassr cuando la leyenda portuguesa se incorporó al equipo saudí en 2022, y el defensa se mostró encantado de haber entablado rápidamente una amistad con su nuevo compañero.
A la revista FourFourTwo, le comentó: "Los futbolistas son gente muy normal, y eso es lo que encontré en él. Todos se imaginan cómo podría ser, pero tuve la oportunidad de vivir y trabajar junto a Cristiano, y fue una grata sorpresa". “Compartíamos un idioma y en pocas semanas, se desarrolló una cercanía tal que uno pensaba: 'Qué maravilla que alguien como Cristiano, que lo ha logrado todo en el fútbol, venga con tanto entusiasmo a competir aquí'. Bromeábamos y planeábamos actividades fuera del futbol; a veces nos quedábamos a cenar en el campo de entrenamiento, por lo que para él suponía salir, las complicaciones de estar en público. El entrenamiento era por la tarde, así que nos quedábamos hasta las 23 o medianoche, comiendo tranquilos y sanos”, añadió.
“Escucharlo hablar de su vida, sus proyectos y su perspectiva del futbol era especial; es una experiencia preciosa que llevaré conmigo para siempre.
Ya no estoy en el Al Nassr, pero si alguna vez le escribo un mensaje, todavía me responde”, agregó González.
Cristiano causó una buena impresión en el Al Nassr desde el momento en que conoció a sus nuevos compañeros. Álvaro recordó: “Estábamos todos en el vestuario esperando conocerlo, algunos más nerviosos que otros. Sin embargo, cuando llegó el momento, fue muy accesible. Nos saludó individualmente y nos dijo: ‘Álvaro, ¿cómo estás?’, porque nos habíamos enfrentado muchas veces jugando en La Liga. Que se tomara el tiempo de llamarme por mi nombre y preguntarme cuándo entrenaríamos juntos al día siguiente, lo hizo todo mucho más fácil”.