El exentrenador de 81 años, quien llevó al Wimbledon de ser un equipo no profesional al sexto puesto en la antigua Primera División entre 1981 y 1987, no le impresionan especialmente los partidos de primera división y, si quiere ver un partido, visita equipos de categorías inferiores.
Declaró a Telegraph Sport: "Me aburre muchísimo. Gran parte del juego se basa en pases, cambios de juego, movimientos, y eso no me parece interesante. Ahora, cuando voy, veo principalmente a equipos de categorías inferiores. El balón está mucho más en juego, hay más pasión y los árbitros dejan pasar algunas entradas. Tampoco hay VAR".
Al ex centrocampista le ofrecieron puestos de entrenador en equipos como el Chelsea, el Manchester City, el Blackburn Rovers y el Aston Villa, pero le preocupaban los desafíos que enfrentaría en clubes de mayor prestigio: "Tenía miedo de irme. Sentía que podría haber tenido problemas con el poder de los jugadores, más que con el Wimbledon y mis otros clubes”.
"Cuando hablé con Francis Lee en el City o con Ken Bates en el Chelsea, sentí que iban a querer más tiempo del que yo tenía con los jugadores, y yo quería pasarlo con ellos”, abundó.
Dave cree que su equipo del Wimbledon y sus logros corren el riesgo de ser ignorados: "Nunca se comenta, pero era un equipo increíble con salarios bajos y poca afición. Lo que hicimos no recibe el reconocimiento que merece".