El penalti de Morgan Gibbs-White, a los 25 minutos del minuto 89, selló la victoria por 2-1 del Forest en su partido de la Premier League del martes (06.01.26), dejando al equipo de Nuno Espirito Santo sin ganar en 10 partidos de liga y a siete puntos de la salvación, con la presión cada vez mayor sobre el entrenador de los Hammers. E
n declaraciones a Sky Sports, el centrocampista del West Ham, Soucek, de 30 años, declaró: "Para mí es una broma. Lo acabo de ver de nuevo y creo que podríamos tener 20 penaltis por partido si es así. Vine a la Premier League porque pensaba que era la liga más dura del mundo, y todos somos luchadores y guerreros. Pero esto se parece más al baloncesto cuando no puedes tocar al jugador".
El momento decisivo llegó cuando el VAR intervino después de que el portero del West Ham, Alphonse Areola, de 32 años, chocara con Gibbs-White al intentar despejar un centro.
Soucek había despejado de cabeza el pase inicial, pero el árbitro Tony Harrington tuvo que revisar el monitor del campo antes de revocar su decisión original.
El centrocampista de los Hammers añadió: "[Areola] es igual en el vestuario. No sabía a quién le habían hecho falta. Fue a por el balón, creo que lo despejé y ya estaba fuera. No sabíamos por qué había VAR y luego penalti, así que fue duro para todos”.
Harrington informó a la afición dentro del estadio sobre su decisión, anunciando: “Tras la revisión, el portero comete falta sobre el número 10 del Nottingham Forest. Mi decisión final es penalti”.
La frustración del West Ham se vio agravada por una intervención previa del VAR que anuló un segundo gol cuando ganaban 1-0, lo que agravó el creciente malestar por decisiones clave durante su mala racha.
El entrenador Santo, ex portero, se hizo eco de la incredulidad de Soucek y cuestionó la interpretación del reglamento: “Yo era portero y no puedes detener tu movimiento. Vas a por el balón; tiene una trayectoria y una línea. ¿Cuántas veces han visto esto pasar y no se pitó penalti? Ni en mi época ni hoy, no debería pitarse. Así lo veo. Tenemos al árbitro, el VAR y tenemos que aceptarlo. Para mí no es penalti”.
La derrota deja al West Ham ante una batalla cada vez más difícil por mantener su estatus en la máxima categoría, con solo 17 partidos restantes para reducir la diferencia con los equipos que lo superan.
A pesar de la creciente presión, Santo insistió en que sus jugadores deben mantenerse unidos y resilientes: "Seguiremos creyendo y manteniéndonos unidos. Esto no ha terminado. Seguimos adelante. Ya me conocen. Seguiré adelante, creyendo y trabajando con los chicos. A veces hay buenos y malos momentos, pero hay que ser lo suficientemente resiliente como para entender que así es el juego".