Esta medida se produce tras la introducción de los nuevos requisitos del Sistema de Entrada y Salida (SEE), que ya han provocado retrasos significativos para los turistas británicos en el control de pasaportes. Medios locales informan que el operador aeroportuario español, Aena, adaptará las instalaciones en cuatro aeropuertos clave populares entre los turistas británicos.
Los cambios se aplicarán en los aeropuertos de Ibiza, Menorca, Málaga y Palma. Cada uno incorporará un punto de acceso único a las zonas de embarque no reservadas para pasajeros del Reino Unido y otros países no pertenecientes a la UE.
Las autoridades han expresado su preocupación por la posibilidad de que los nuevos controles biométricos requeridos por el SEE puedan generar colas de hasta cuatro horas durante las temporadas altas, especialmente en pleno verano. Las medidas forman parte de un programa de inversión más amplio de Aena, previsto para el período 2027-2031. El operador afirmó que los aeropuertos rediseñarán las zonas de control para mejorar el flujo de pasajeros y asignarán un 29 % más de espacio para garantizar un procesamiento más fluido y una mejor calidad del servicio.
El aeropuerto de Málaga recibirá 1.500 millones de euros en financiación, lo que podría duplicar el tamaño de la terminal y aumentar su capacidad anual hasta los 36 millones de pasajeros. El aeropuerto de Palma, también conocido como Son Sant Joan, podría recibir 621,6 millones de euros para mejoras, incluyendo mejoras en plataformas, pistas, calles de rodaje y pasarelas de embarque.
El aeropuerto de Ibiza se beneficiará de una inversión de 229,7 millones de euros, mientras que el de Menorca recibirá 170,7 millones. Ambos proyectos incluyen adaptaciones en las zonas de control fronterizo para mejorar la eficiencia conforme a la nueva normativa.
Para financiar las mejoras, Aena ha propuesto un aumento medio anual de las tasas para las aerolíneas.
El plan no ha sido bien recibido por algunas aerolíneas, como Ryanair, que, según se informa, planea recortar más de un millón de asientos en ciertas rutas españolas, y algunos servicios se reducirán o cancelarán por completo.