La Casa Blanca ha solicitado a OpenAI que limite la distribución de su próximo modelo de inteligencia artificial GPT‑5.6 a un pequeño grupo de socios aprobados por el gobierno.
La petición surge en medio de la creciente preocupación en Washington por las capacidades de los sistemas de IA cada vez más potentes y la ausencia de un marco regulatorio formal.
Según CNN, la administración considera que GPT‑5.6 es comparable a los últimos modelos Mythos y Fable de Anthropic, retirados recientemente tras restricciones de exportación por motivos de ciberseguridad.
Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, informó en un memorando interno que el acceso al modelo se está aprobando “cliente por cliente”.
Un funcionario de la Casa Blanca declaró que continúan colaborando con laboratorios de IA de frontera para desarrollar enfoques compartidos que aborden los retos de escalar esta tecnología.
Este movimiento sigue a la orden ejecutiva del presidente Donald Trump que pide a los desarrolladores de sistemas avanzados de IA presentar voluntariamente sus modelos para revisión gubernamental 30 días antes de su lanzamiento.