La secretaria de Tecnología, Liz Kendall, admitió que la prohibición de redes sociales para menores de 16 años 'no es una solución mágica', mientras el gobierno enfrenta crecientes críticas por la controvertida política.
Las restricciones, que se espera entren en vigor en la primavera del próximo año, impedirán que menores de 16 accedan a plataformas como TikTok, Snapchat, Instagram, Facebook, YouTube y X.
Servicios de mensajería como WhatsApp y Signal quedarían exentos.
Kendall reconoció en entrevista con la BBC que muchos niños intentarán evadir las restricciones: “Nunca pensé que la prohibición sería una solución completa. Se trata de dar claridad a padres e hijos, de redefinir expectativas y normas sociales para niños de 7, 8, 9 o 10 años, que ahora no podrán usar redes sociales hasta los 16.”
La funcionaria aseguró que el Reino Unido aplicará medidas de verificación de edad “altamente efectivas”, más estrictas que las de Australia.
El dueño de X, Elon Musk, criticó la medida calificándola de censura: “Esta ley es un lobo disfrazado de oveja. El verdadero objetivo es que el gobierno británico rastree a todos.”
Meta dijo compartir el objetivo de proteger a los adolescentes, pero cuestionó si las prohibiciones lo lograrán: “Las prohibiciones arriesgan aislar a los jóvenes y empujarlos hacia alternativas no reguladas sin protecciones ni controles parentales.”
La Fundación Molly Rose, creada en memoria de Molly Russell (14 años), quien se quitó la vida en 2017 tras ver contenido dañino en línea, advirtió que la propuesta podría ser “inaplicable” y no abordar problemas más profundos como algoritmos dañinos y diseños inseguros.
Kendall agregó que el primer ministro Sir Keir Starmer fue persuadido por familias en duelo durante el proceso de consulta: “Cada semana que no actúas, otro niño muere o queda en riesgo de daño grave.”