Activistas por la seguridad infantil en Estados Unidos han instado a los reguladores a investigar a Roblox Corporation por las preocupaciones relacionadas con la seguridad infantil, los sistemas de gasto y las funciones de comunicación en su popular plataforma de juegos.
Las organizaciones Fairplay y el Centro Nacional contra la Explotación Sexual han presentado una queja ante la Comisión Federal de Comercio (FTC), acusando a Roblox de utilizar prácticas que describen como "injustas y engañosas" que ponen en riesgo a los usuarios más jóvenes.
Un aspecto fundamental de la queja se centra en la economía del juego de Roblox.
Los jugadores pueden comprar moneda virtual, Robux, para adquirir elementos cosméticos para sus avatares, pases de juego y mejoras. Los activistas argumentan que el sistema es difícil de entender para los niños y dificulta el seguimiento de los gastos reales. Un ejemplo citado en la denuncia involucra a un padre que alega que su hija de 10 años gastó más de 7000 dólares en dos meses a pesar de sus intentos por restringir las compras.
Los grupos también criticaron mecánicas que compararon con juegos de azar, incluyendo recompensas basadas en el azar y sistemas tipo cajas de botín, argumentando que estas características explotan las vulnerabilidades del desarrollo infantil y la susceptibilidad a la presión de grupo.
Las herramientas de comunicación de la plataforma también han sido objeto de escrutinio.
La denuncia alega que los sistemas de chat de texto y voz pueden exponer a los jugadores más jóvenes a lenguaje inapropiado, referencias sexuales y contacto no deseado con adultos. Según se informa, investigadores que utilizaron cuentas infantiles encontraron contenido ofensivo poco después de acceder a algunas experiencias de Roblox.
El director de comunicaciones de Fairplay, Ashwin Verghese, declaró: “Los padres están haciendo todo lo posible para proteger a sus hijos en Roblox, pero no es una lucha justa. La plataforma está diseñada para aprovecharse de las necesidades de desarrollo de los niños y explotar sus vulnerabilidades”.
Roblox ha rechazado las acusaciones.
Un portavoz afirmó que la plataforma fue "diseñada para la diversión y la conexión, no para el compromiso a corto plazo" y destacó las medidas de seguridad ya implementadas, como impedir que los menores chateen con adultos, la tecnología de estimación de edad y las políticas que prohíben los juegos de azar y los artículos aleatorios de pago.
La compañía añadió que la mayoría de las experiencias de Roblox son gratuitas y que solo el 1,4 % de sus 132 millones de usuarios activos diarios pagaron por contenido durante el primer trimestre de 2026.
La FTC no ha confirmado si iniciará una investigación formal, pero la denuncia surge en medio de un creciente escrutinio regulatorio sobre cómo las plataformas de juegos y redes sociales protegen a los menores y monetizan la interacción.