Campbell Hatton afirma que el apoyo del público tras la muerte del boxeador ha sido una "bendición".
El excampeón mundial de peso superligero y wélter falleció trágicamente el pasado septiembre a los 46 años, pero su hijo explicó cómo sus seres queridos han encontrado consuelo en las numerosas muestras de dolor del público por el boxeador.
Campbell, quien también fue boxeador profesional, declaró a BBC Radio Manchester: "Como familia, no hemos podido guardar luto con privacidad, y eso ha tenido muchas consecuencias negativas; pero si hay algo positivo, es que la gente que pasa por la calle nos dice cosas bonitas y se preocupa por nosotros. Esa es la verdadera bendición. Para todos es desgarrador”.
“No solo Manchester, todo el país y el deporte están desconsolados por la pérdida de Ricky Hatton, pero para mí es como mi padre, agregó.
Miles de personas se congregaron a lo largo del recorrido del cortejo fúnebre del boxeador hacia la Catedral de Manchester el pasado octubre, y Campbell explicó que la familia se sintió conmovida por la enorme cantidad de personas que acudieron a presentar sus respetos: "Estábamos muy orgullosos de la afición que tenía, pero verlo día a día... Es bonito. Lo que más me impactó fue el funeral, cuando íbamos en los coches camino a la catedral”.
“No había ni un solo tramo del recorrido que no estuviera lleno de gente. No se veía ni un palmo de acera durante las tres horas que estuvimos en el coche.
Sabíamos lo popular que era, pero verlo en persona fue algo extraordinario, y no podemos agradecer lo suficiente a la gente”, añadió.
El 7 de junio se celebrará una gala especial, Evening4Ricky, en el Manchester Arena, con el objetivo de recaudar fondos para la Fundación Ricky Hatton. Campbell desea que el evento sea una celebración y una fiesta en honor al difunto boxeador: “Creo que todos en el mundo del boxeo, si pueden, querrán estar aquí, y eso demuestra la gran persona que fue. Es algo muy importante para la gente. Creo que será imposible que se convierta en una ocasión triste. Va a ser una gran noche”.