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Desestiman la demanda interpuesta por X, la empresa de Elon Musk, contra un grupo de importantes anunciantes

Desestiman la demanda interpuesta por X, la empresa de Elon Musk, contra un grupo de importantes anunciantes

La jueza Jane Boyle dictaminó que la empresa no logró demostrar perjuicio alguno según la legislación estadounidense sobre competencia y desestima el caso, presentado en 2024 por X Corp, la empresa matriz de la plataforma de redes sociales X (antes conocida como Twitter), tras una fuerte caída en los ingresos publicitarios después de que Musk adquiriera la empresa en 2022.

La demanda alegaba que varias grandes corporaciones, entre ellas Unilever, Mars y Orsted, junto con la Federación Mundial de Anunciantes, habían conspirado para orquestar un boicot ilegal a la plataforma.

X Corp afirmaba que las acciones del grupo la privaron de miles de millones de dólares en ingresos publicitarios, argumentando que su conducta violaba las leyes antimonopolio estadounidenses diseñadas para garantizar la competencia leal.

En su fallo, la jueza de distrito estadounidense Jany Boyle rechazó dichas alegaciones.

Declaró:

'La naturaleza misma de la supuesta conspiración no constituye una demanda antimonopolio, por lo que el tribunal no tiene reparos en desestimarla con carácter definitivo'.

La jueza añadió en una declaración escrita que la Alianza Global para Medios Responsables, una iniciativa vinculada a la Federación Mundial de Anunciantes, 'no compró espacio publicitario a X para venderlo a anunciantes ni, en tal acuerdo, le indicó a X que no vendiera directamente a los clientes de Garm'.

La demanda se centraba en las alegaciones de que las empresas habían reducido o retirado colectivamente la publicidad de la plataforma después de que Musk introdujera cambios drásticos, incluyendo la reactivación de cuentas previamente bloqueadas y la flexibilización de las políticas de moderación de contenido.

Según se informó, al cabo de un año de la adquisición, los ingresos publicitarios de X se habían reducido a menos de la mitad, lo que llevó a la empresa a emprender acciones legales.

Cuando se presentó la demanda, Musk declaró:

'Intentamos ser amables durante dos años y solo recibimos palabras vacías. Ahora, es la guerra'.

Los demandados en el caso,, incluyendo a CVS, negaron cualquier acción coordinada y argumentaron que actuaron de forma independiente al tomar decisiones sobre la asignación de presupuestos publicitarios.

En los documentos presentados ante el tribunal, sostuvieron que X Corp no había aportado pruebas suficientes de una conspiración ni había demostrado que la conducta alegada infringiera las normas antimonopolio.

El fallo del juez Boyle dio la razón a los demandados, concluyendo que la estructura del supuesto boicot no cumplía con los requisitos necesarios para establecer una infracción antimonopolio.

La sentencia da por concluido el caso, desestimándolo con carácter definitivo e impidiendo que se vuelva a presentar en la misma forma.

Esto se produce tras el continuo escrutinio del modelo de negocio y las relaciones publicitarias de X desde la adquisición por parte de Musk, mientras la empresa busca estabilizar sus ingresos en medio de cambios en las políticas y preocupaciones de los anunciantes.

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