Se retira porque el entrenamiento le resulta cada vez más difícil.
El peso pesado de 42 años ha disfrutado de una larga carrera en el ring, pero colgará los guantes el próximo mes tras enfrentarse a Deontay Wilder en su 50.ª y última pelea, y sabe que ha tomado la decisión correcta.
Declaró a la revista Boxing News: “Ya no entreno como antes. Cuanto mayor te haces, más difíciles se te hacen las cosas, ¿sabes? Correr, entrenar, recuperarse.
Así que lo entiendo. Es el momento”.
Derek, que se hizo profesional en 2007, espera pasar más tiempo con su familia una vez retirado: “Llevar a mis hijas al colegio y ayudarles con los deberes. Suena bien, ¿verdad?”.
Una vez que sus hijas terminen sus estudios, Derek no está seguro de qué hará, pero confía en su fe: “No lo sé. Dios tiene un propósito para mí. Cuál es, no lo sé.
Pero seguiré adelante con lo que me ha tocado”.
Al recordar su carrera, Derek no se arrepiente de nada, a pesar de haber perdido 13 veces: “Si perdí una pelea, perdí una pelea. No fue mi día, punto. No me arrepiento de nada. No podemos lamentarnos por lo que ya pasó. ¿Qué voy a hacer con eso? Solo nos deprime. No me arrepiento de nada, he disfrutado de todo lo que he hecho en el boxeo, tanto de lo bueno como de lo malo”.