Se encuestó hasta a mil agentes en Gran Bretaña sobre si confiarían en robots con inteligencia artificial para que trabajaran junto a ellos, ya sea como droides de servicio para ayudar a la ciudadanía en sus investigaciones o como máquinas de lucha contra el crimen capaces de perseguir y detener a sospechosos.
Los investigadores también están interesados en ver qué tan favorables serían los agentes de policía al uso de cascos inteligentes de estilo militar que les ayudarían a localizar e identificar sospechosos, grabar videos y compartir información.
Los científicos argumentan que los policías robot están en camino de convertirse en una realidad, ya que las fuerzas de seguridad de todo el mundo se enfrentan a la escasez de personal.
Ivan Sun, profesor del Departamento de Sociología y Justicia Penal de la Universidad de Delaware, declaró en una reciente conferencia científica:
'Usar la fuerza, participar en persecuciones a alta velocidad... no es algo que nos imaginemos, es algo que se nos viene encima... El cielo es realmente el límite'.
En una presentación titulada 'Robots Policías Patrullando: La Próxima Generación de la Policía Operativa', añadió:
'En un robo, por ejemplo, los robots podrían tomar el control de la escena. Podrían perseguirte durante ocho kilómetros sin cansarse. Al mismo tiempo, mientras persiguen al sospechoso, pueden escanear su biografía y características... A 100 metros de distancia pueden saber si el sospechoso tiene un arma en su poder'.
Un agente humano no podría hacer eso.
Las fuerzas policiales chinas ya probaron el envío de robots humanoides a patrullar junto con agentes humanos para evaluar la reacción del público.
En un proyecto denominado Unidad de Policía Inteligente R001, varias fuerzas policiales chinas comenzaron a desplegar formalmente robots con IA para el control del tráfico, diseñados para emitir advertencias a las conductores que se saltan los semáforos en rojos y a los ciclistas que circulan por las aceras.
Incluso son capaces de imponer multas.
Sun afirma que se necesitarán entre tres y cinco años más para que los agentes robot estén en plena actividad policial en China y predice que Gran Bretaña y otros países occidentales seguirán el ejemplo rápidamente.
Argumenta que los robots 'pueden reducir el peligro y la imprevisibilidad' en situaciones potencialmente violentas, de forma similar a como se les envía para realizar las comprobaciones iniciales cuando se encuentran presuntas bombas.
Sin sospecha que los agentes británicos 'prestarán más atención a la privacidad y a los asuntos legales que los agentes chinos', que operan en una sociedad más autoritaria, pero cree que apoyarán el uso de la IA y la robótica en la policía.