El seleccionador alemán ha llevado a Kosovo a la repesca del Mundial del próximo mes y reveló que aceptó el puesto con la nación balcánica en 2024, ya que le encanta la presión de ser responsable del futuro futbolístico de un país.
Foda, quien dirigió a Austria entre 2018 y 2022, declaró a la revista World Soccer: "Un trabajo como seleccionador nacional siempre es interesante y especial.
Como seleccionador nacional, no solo representas a un equipo, sino a todo un país, y eso es un gran honor. Por eso el puesto de seleccionador nacional de Kosovo me resultó tan atractivo”.
Kosovo desafió todos los pronósticos para asegurar su puesto en la repesca del Mundial, donde se enfrentará a Eslovaquia en la semifinal, y Foda cree que el "espíritu de equipo" fue una de las principales razones del éxito de su equipo: "La clave del éxito fue la intensidad, la disciplina táctica, la fortaleza mental y el espíritu de equipo. El éxito surge cuando la idea de juego, los tipos de jugadores y el carácter del equipo encajan a la perfección. Teníamos una identidad de equipo clara y actuamos como un equipo en cada fase del juego. Eso es lo que nos hizo destacar".
Foda explicó que rechazó una oferta económicamente lucrativa del club emiratí Al Wahda el año pasado porque quiere llevar a Kosovo a su primer Mundial este verano: "Rechacé la oferta del Al Wahda porque tenía un contrato vigente y porque sentía responsabilidad y compromiso con mis jugadores. Aún tenemos objetivos que queremos alcanzar juntos".
Kosovo jugará en casa contra Turquía o Rumanía si derrota a Eslovaquia en la repesca del Mundial, pero Foda no piensa demasiado en el futuro: "Si ganamos en Eslovaquia, no importa contra quién juguemos después en casa. Queremos clasificarnos para el Mundial, y para eso tenemos que ganar dos partidos".