La longeva franquicia de lucha libre de la editora 2K y la desarrolladora Visual Concepts experimentó un verdadero resurgimiento en los últimos años, pero con cada nueva entrega, la tarea de superar la anterior se vuelve más difícil.
Este año, el equipo se centró más en pequeñas mejoras para que todo sea más fluido y natural, en lugar de nuevos modos o renovaciones radicales.
Desde el principio, el cambio es evidente, con nuevas formas de iniciar los combates uno contra uno que te sumergen directamente en la acción, ya sea demostrando deportividad, posando para el público o participando en los minijuegos de intercambio de golpes o lucha en cadena.
El nuevo sistema de resistencia y contraataques generó opiniones divididas entre los fans, pero se siente como una gran adición que obliga a los jugadores a ser más estratégicos al contrarrestar o ejecutar movimientos potentes que podrían dejarlos indefensos.
Las interacciones con las armas y la física de muñeco de trapo añaden una capa adicional de inmersión, transformando por completo la forma en que los luchadores interactúan con los objetos y el entorno.
La introducción de chinchetas obligó al equipo a adoptar el nuevo sistema, y es muy satisfactorio estampar a un oponente contra las escaleras metálicas y ver cómo su cuerpo reacciona correctamente.
En cuanto a los nuevos combates, el combate del contenedor (básicamente un combate de ataúd con un diseño diferente) y el de las tres etapas del infierno se sienten como adiciones menores pero bienvenidas, pero los otros dos nuevos combates son donde realmente brilla la acción.
En infierno, los gráficos son de primera categoría: desgastas a tu oponente hasta que la barra se llena y las llamas que rodean el ring cobran vida.
En cuanto a I Quit, los desarrolladores hicieron bien en introducir un nuevo minijuego en lugar de repetir la mecánica de sumisión, lo que le da un aire fresco y emocionante al intentar que tu oponente se rinda.
Otra novedad de este año es la arena de pelea Scrapyard, presente tanto en The Island como en el juego principal, que ofrece un mapa totalmente nuevo y alocado para luchar.
The Island, la respuesta de la serie WWE a The City, regresa este año con una nueva historia protagonizada por tres facciones que luchan por el control.
La incorporación de voces en off en lugar de gráficos estáticos y subtítulos marca una gran diferencia, y es evidente que 2K quiere invertir mucho en este modo.
Como es lógico, las microtransacciones y el gasto en general son frecuentes en The Island y MyFaction, que se agradece que no sea necesario pagar para jugar a estos modos.
MyRise es muy divertido este año, con decisiones e historias ramificadas que dependen de si quieres jugar del lado bueno o malo de la lucha libre.
Las historias de los luchadores y las luchadoras son prácticamente las mismas, protagonizadas por Bron Breaker y Jordynne Grace respectivamente, bajo la dirección de Paul Heyman, quien aporta mucho al modo de juego.
Una gran novedad este año es la posibilidad de seguir jugando después de que termine la trama, relativamente corta, ya que puedes defender el Campeonato de la WWE o recuperarte para volver a aspirar a él, lo que te ayuda a ganar estrellas para desbloquear más contenido.
CM Punk es la estrella de la portada de este año, y su modo Showcase es un divertido recorrido por su carrera con interesantes combates de Fantasy Warfare contra leyendas del pasado, y un escenario hipotético que explora cómo habría sido la carrera de Punk si se hubiera quedado en la WWE hace más de una década.
Los modos Universo y MyGM también han recibido mejoras (sobre todo el primero con el Draft, además de nuevas promos y el modo Watch Show), y las fans de ambos disfrutarán volviendo a la acción.
Finalmente, hablamos del Ringside Pass, que quizás sea el cambio más importante de este año y que reemplaza el modelo de DLC anterior por un sistema de pase de batalla.
Estos pases siempre generan controversia, especialmente en un juego anual, pero 2K se esforzó por ofrecer una buena relación calidad-precio.
Hay una versión gratuita y otra premium con 40 niveles, esta última con un coste de 8.99 libras por temporada, que incluirá cuatro nuevas superestrellas.
La primera temporada incluye personajes como Mr. Iguana y Psycho Clown, mientras que las siguientes prometen la llegada de los Hardy Boyz, Danhausen y Royce Keys, incorporaciones emocionantes junto con diversas arenas, movimientos y más contenido desbloqueable.
Aunque algunos se quejarán de tener que jugar mucho para desbloquear contenido que ya se ha conseguido, se puede avanzar de nivel con relativa rapidez (con unas 6 victorias se pasa al siguiente nivel), y el juego es tan divertido que no se siente como una tarea pesada.
En general, 2K y VC han hecho un trabajo excepcional, aprovechando la increíble base del año pasado y mejorando aún más lo que ya era uno de los mejores juegos de lucha libre de todos los tiempos.
Calificación (reseña en Xbox Series S): 4/5
Por Philip Hamilton