El seleccionador alemán no ha ocultado que levantar el trofeo es el objetivo de su equipo este verano e insistió en la importancia de plantear a los jugadores un reto por el que esforzarse.
Declaró a la revista World Soccer: “Creo que es saludable fijarse ese objetivo.
Es difícil para un equipo no tener objetivos, no tener nada por lo que trabajar, no disfrutar del reto. Hemos anunciado claramente el objetivo y estoy seguro de que ningún jugador lo querría de otra manera”.
“Iremos partido a partido, confiando en el proceso y esperando alcanzar la meta. Algunas de las grandes selecciones nacionales tienen más profundidad que nosotros, pero tengo fe en nuestro equipo. Tenemos una buena combinación de jugadores experimentados y jóvenes prometedores”, abundó.
El entrenador insistió en que sus jugadores no darán por sentado que pasarán la fase de grupos sin luchar: “Aunque no es el grupo más fácil, es uno con muchas posibilidades, donde saldremos con todo para imponernos. Debemos esforzarnos al máximo y jugar a nuestro límite absoluto. No cometeremos el error de subestimar a Curazao. Costa de Marfil es un equipo al que podemos vencer, aunque no debemos subestimarlos. Ecuador no será un rival fácil. Tienen tres o cuatro estrellas de primer nivel”.