La número uno del mundo se inició en este deporte gracias a su padre, Sergey, quien falleció repentinamente a los 43 años en 2019, y le cuesta aceptar que no haya estado presente para verla alcanzar la cima del tenis.
Sabalenka declaró a Vogue: "Dicen que el tiempo ayuda, pero en cierto modo ahora me cuesta más porque sé lo mucho que mi padre estaría disfrutando de mi éxito. Hoy en día, mi prometido (Georgios Frangulis) me encuentra llorando en la cama por las noches porque estoy viendo vídeos y hay algo sobre un padre, o sobre los viejos tiempos”.
"Los vídeos que más me conmueven son cuando veo a gente publicando la reacción de su familia al ver a su hijo deportista ganar algo, e imagino cómo reaccionaría mi padre. Lloro desconsoladamente, como si lo acabara de perder. Hay tantos padres en el circuito, y cuando veo una relación sana y un padre orgulloso, pienso: 'Chica, disfrútalo, porque nunca sabes lo que te depara el futuro. Eres muy afortunada’”, abundó.
Por otro lado, Sabalenka reveló que no pudo asimilar la noticia de que su ex novio, Konstantin Koltsov, se había suicidado a los 42 años en 2024, cuando la policía se lo comunicó mientras ella se preparaba para el Abierto de Miami.
La cuatro veces ganadora de Grand Slam dijo: "Me enfrenté al policía; no podía aceptarlo".
Sabalenka optó por jugar el torneo tras la tragedia, pero recibió críticas en algunos sectores, aunque no se arrepiente de su decisión: "No sé si existe algún cliché sobre cómo se supone que uno debe sobrellevar el duelo. Siento que en esta situación no hay una forma correcta o incorrecta. Todos necesitamos cosas diferentes. Para mí, volver al trabajo es la única opción".