En declaraciones a la revista FourFourTwo, Forlán dijo: "La competencia era feroz. Estaba en uno de los mejores equipos del mundo y, aunque podría haber tenido más minutos, así eran las cosas. Me hubiera encantado quedarme, pero sabiendo que no estaba teniendo las oportunidades que quería, me pareció una buena idea buscar minutos en otro lugar. No fue fácil porque tenía un contrato de cinco años con el club, pero creo que tomé la decisión correcta”.
Sin embargo, Forlán guarda un grato recuerdo del legendario entrenador del United, Sir Alex Ferguson, y de la cálida bienvenida que recibió al unirse a los Diablos Rojos procedente del Independiente argentino en 2002: "La primera vez que hablamos fue por teléfono. Había estudiado en una escuela bilingüe, así que, a pesar del fuerte acento de Sir Alex y de mis nervios, logramos entendernos. Cuando aterricé en Inglaterra, me estaba esperando en Old Trafford y me enseñó cada rincón del estadio. Desde ese primer encuentro, vi lo accesible que era".
Forlán admite que le costó adaptarse a las exigencias de la Premier League durante sus primeros meses en el United: "Fue un contraste enorme: pasar de una liga bastante buena como la argentina a otra con algunos de los mejores jugadores del mundo en Inglaterra, el juego se desarrollaba a un ritmo diferente y era aún más físico. No tuve muchos minutos en mis primeros meses, pero me sentí cómodo en el vestuario. Juan Sebastián Verón me ayudó a adaptarme. Era una persona con mucha personalidad que me protegió desde el momento en que llegué”.