En declaraciones a la revista FourFourTwo, Albrighton dijo: "La gente dice que ganar la liga es un sueño, pero ni siquiera creo que lo fuera para mí. Mi sueño de infancia era jugar en la Premier League; levantar el trofeo era algo que jamás se me había pasado por la cabeza".
Albrighton recordó cómo el Leicester no tenía reparos en presumir del trofeo durante su reinado como campeones.
El extremo, que jugó todos los partidos de la campaña en la que los Foxes ganaron el título, dijo: "Durante el año siguiente, el trofeo nos acompañaba a todas partes; nunca me cansé de eso. Siempre le decía a seguridad: '¿Podemos sacarlo?' Estábamos en un avión rumbo a Los Ángeles para la pretemporada ese verano y, casualmente, David Beckham estaba allí, ¡así que conseguimos el trofeo y nos hicimos fotos con él!”.
Albrighton se unió al Leicester tras ser liberado por el Aston Villa, el club de su infancia, en 2014, y reflexionó sobre la disparidad de la suerte del club esa temporada, ya que el Villa descendió tras quedar último en la Premier League: "Dejé el Villa para volver a jugar al futbol; resultó que esa temporada el Villa terminó último en la liga. No me hizo ninguna gracia, porque soy hincha del Villa, al igual que mi familia; estaban destrozados por el Villa, pero eufóricos por mí.
Sentí como si alguien me hubiera estado protegiendo, como si el destino hubiera obrado su magia".
Albrighton añadió: "Diez años después, todavía todos los días, alguien me habla de aquel título o lo menciona de alguna manera. Te das cuenta de lo importante que fue ese momento".