El Rey Gitano regresa al ring este fin de semana contra Arslanbek Makhmudov a pesar de que su padre le advirtió que no volviera.
Fury reveló que su padre ha estado intentando convencerlo de que se retire desde su victoria en la revancha contra Deontay Wilder en 2020. El boxeador británico declaró a Sky Sports News: "Mi padre quiere lo mejor para su hijo; quería que me retirara hace seis años después de [Deontay] Wilder II. Quizás debería haberlo hecho, quizás no. Pero, al fin y al cabo, esa preocupación viene de un padre, de la familia de alguien, de la sangre de alguien. Para él no hay ningún beneficio económico en que yo pelee; no le importa. Pero para mí, lo es todo".
“Es todo lo que siempre he hecho, todo lo que me encanta hacer y algo que seguiré haciendo hasta lograr lo que me propuse”, abu dó.
John declaró el mes pasado que su relación con su hijo está "destruida", y Tyson afirma que le da igual si su padre asiste o no al combate del sábado (11/04/26) contra el ruso en el Tottenham Hotspur Stadium: "Si viene, fantástico; si no viene, también fantástico. No me va a afectar ni a mejorar ni a empeorar si Mike Tyson está entre el público, o cualquier otra persona; da igual. Ha pasado tiempo y lo he echado de menos. Ahora que he vuelto, he recuperado toda la emoción".
El promotor Spencer Brown, que lleva varios años trabajando con el boxeador, está convencido de que el distanciamiento entre ambos no distraerá a Fury en el ring: "Creo que John lo dice de corazón, y si tuvieras un hijo boxeador, ¿dirías lo mismo? Tyson está en la recta final de su carrera y veremos cuánto más puede dar. Probablemente querrá seguir un poco más de lo que habíamos previsto. Es asunto suyo. Es una situación de padre e hijo, pero ya han pasado por cosas peores y se han recuperado. John adora a su hijo”.
“Daría la vida por él mañana mismo. Sé en mi corazón que se recuperarán. Es asunto suyo. No me meto en sus asuntos, pero todo se arreglará, como siempre ocurre con los hijos”, concluyó.