Reflexionando sobre la presión que sentía, declaró al periódico The Times: "Ciertamente, va aumentando, y casi sin que te des cuenta. Cada vez más aspectos de tu vida, especialmente esa etapa [el año pasado] en la que luchas por un campeonato, se convierten en: ¿Qué puedo hacer? ¿Qué es lo siguiente que se te ocurre que te ayude a ganar?". Lo que significa que, en cuanto se acaba... es como soltarlo todo y por fin puedes volver a respirar”.
“Pero es emocionante en ese momento, casi no te das cuenta, todo va creciendo poco a poco. Cuando todo el estrés desaparece y puedes olvidarlo y simplemente ir a estar con tus amigos y pasarlo bien, es una de las mejores sensaciones. Norris comienza la defensa de su título en Australia este fin de semana y siente que necesita dejar atrás su exitosa temporada pasada para centrarse en lo que le espera”, agregó.
Dijo: "Eso es lo extraño, hay tanta expectativa de que 'tu vida va a cambiar'.
Y cambia, en muchos sentidos, pero también no. Sigo aquí y tengo que volver a empezar todo. Casi tienes que dejarlo atrás. Aprovechas lo positivo que conlleva, como la confianza y esa sensación de 'lo has hecho una vez, puedes volver a hacerlo'. Pero no quiero que mi equipo y mi gente me traten de forma diferente. No tengo ninguna expectativa al respecto”.
"Naturalmente, tiene aspectos positivos. Supongo que lo negativo es que te observan constantemente, y la presión natural que conlleva, más expectativas. Pero por lo demás, mi vida sigue igual, y lo único que quiero es disfrutarla”, concluyó.