El danés de 55 años pasó mucho tiempo con el legendario deportista a lo largo de los años y, aunque no estuviera en su mejor momento, disfrutaba viendo a Tiger, a quien venció para ganar el Dubai Desert Classic de 2001, en acción.
Declaró a la revista Golf Monthly: "Jugué muchísimas rondas de práctica con Tiger en los Majors después de esa victoria en Dubai, y pasé muchísimo tiempo con él. Y siempre lo consideré como tener el mejor asiento del estadio para ver al mejor jugador de la historia. Es un lugar genial para estar. Aunque no jugara a mi mejor nivel, disfrutaría viéndolo jugar al nivel excepcional que podía”.
Thomas y sus compañeros sabían que siempre debían dar lo mejor de sí para aprovechar las raras ocasiones en que Tiger no lucía su juego de primera: “En aquel entonces, todos sabíamos que si aparecía con su juego de primera, no le ganaríamos. Era superior a todos los demás contra los que jugaba”.
“Pero cuando tenía esos momentos en los que su juego era de segunda, había que estar ahí con lo mejor de uno mismo para aprovecharlo. Tuve esa suerte en Dubái: jugué con él cuatro rondas y logré vencerlo llegando al último. En aquel momento, pensé que era lo más imposible. Así que lo tomé como uno de mis mejores momentos en el juego”, concluyó.