Por favor active JavaScript para poder aprovechar la funcionalidad completa de GMX.

Lindsey Vonn casi pierde una pierna tras un accidente de esquí

Lindsey Vonn casi pierde una pierna tras un accidente de esquí

Lindsey Vonn ha revelado que casi pierde una pierna tras su terrible accidente en los Juegos Olímpicos de Invierno, y atribuye a su cirujano del equipo estadounidense el mérito de salvarle la pierna.

Lindsey Vonn casi pierde una pierna tras su terrible accidente en los Juegos Olímpicos de Invierno.

La esquiadora de 41 años fue trasladada en helicóptero al hospital tras sufrir una caída en las pistas durante la final femenina de descenso de los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina, en Italia, el 8 de febrero. Posteriormente, se sometió a cuatro cirugías para reparar una compleja fractura de tibia en la pierna izquierda. Lindsey ahora ha revelado que casi pierde la extremidad debido a una complicación y atribuye al cirujano ortopédico Dr. Tom Hackett, quien trabaja con el equipo estadounidense, el mérito de salvarle la pierna.

En una publicación de Instagram, Lindsey explicó: "Tuve una fractura compleja de tibia y de la cabeza del peroné, y la razón por la que fue tan compleja fue porque padecía síndrome compartimental”.

“El síndrome compartimental se produce cuando hay un traumatismo tan fuerte en una zona que la sangre se acumula y se atasca. Básicamente, lo aplasta todo: músculos, nervios, tendones, y muere. El Dr. Tom Hackett salvó mi pierna de la amputación. Hizo lo que se llama una fasciotomía: abrió ambos lados de mi pierna, la dejó respirar y me salvó. Tomará alrededor de un año que todos los huesos sanen y luego decidiré si quiero retirar todo el metal o no, y luego volver a operarme para finalmente reparar mi ligamento cruzado anterior. La vida es vida, hay que aguantar los golpes como vienen”, agregó.

La atleta compitió en Milán a pesar de romperse el ligamento cruzado anterior (LCA) poco antes de los Juegos y está convencida de que la lesión la ayudó, ya que su médico estaba de guardia cuando se estrelló: "Si no me hubiera roto el LCA, que me habría pasado de todas formas en este accidente, el doctor Tom Hackett no habría estado ahí. No habría podido salvarme la pierna. Me salvó la pierna de la amputación. Siempre digo que todo pasa por algo... Me siento muy afortunada y agradecida con él por esta cirugía de seis horas".

Lindsey, quien ya regresó a Estados Unidos, explicó que su recuperación está siendo larga y que todavía se desplaza en silla de ruedas, pero espera poder usar muletas pronto: "Estuve en el hospital un poco más de lo esperado porque tenía la hemoglobina muy baja debido a la pérdida de sangre en todas las cirugías. Estaba sufriendo mucho, el dolor era un poco incontrolable y tuve que recibir una transfusión de sangre”

"Eso me ayudó mucho, superé la etapa y ahora estoy fuera. Estoy en silla de ruedas ahora mismo, estoy muy inmóvil y seguiré en silla de ruedas un tiempo porque también me rompí el tobillo derecho. Espero poder usar muletas dentro de poco, pero ya veremos”, finalizó.

Contenido patrocinado

Artículos relacionados