El portero español jugó bajo los palos en el partido de 2007, cuando su equipo perdió 2-1 contra el club italiano, y admitió que en aquel momento daba por sentado que tendría otra oportunidad de ganar el título.
Declaró a la revista FourFourTwo: “Si pudiera elegir un partido para revivir, sería la final de Atenas contra el Milán.
Ojalá pudiera tener la oportunidad de cambiar lo que pasó.
En el momento, das por sentado que llegarás a la final de la Champions League todos los años, pero esa no es la realidad. De hecho, nunca he vuelto a jugar”.
Aunque llegar a la final del torneo fue una "experiencia maravillosa", Pepe admitió que no la disfrutó mucho en ese momento debido a la presión del equipo por ganar: "No disfrutas los días previos al partido porque estás tenso, nervioso y con la presión de ganar; nadie recuerda a los subcampeones. Aun así, fue una experiencia maravillosa. La competición le debe una a la familia Reina: mi padre, Miguel, perdió la final de la Copa de Europa con el Atlético en 1974".
Pepe terminó su carrera en el Como, pero su último partido, contra el Inter de Milán, la temporada pasada terminó abruptamente al ser expulsado, pero no se arrepiente "Todo estaba planeado: vinieron mis padres, mi esposa y mis hijos. La afición me mostró un respeto enorme desde mi llegada. Tuve a Cesc Fàbregas como entrenador y el vestuario del Como me marcó profundamente, con una unidad increíble. A pesar de la tarjeta roja por una falta profesional, no cambiaría nada; tenía que acabar así y no pasa nada”.