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Qué no hay que perderse en el Distrito de los Lagos

El Distrito de los Lagos, una bonita zona rural al norte de Inglaterra, fue nombrado recientemente Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, uniéndose así a otras estampas de la geografía británica tan reconocibles como la Torre de Londres, el monumento megalítico Stonehenge o la Calzada del Gigante en Irlanda del Norte. Es por esto que, si estás pensando en visitar la región, aquí te dejamos tres lugares del condado de Cumbria que nadie debe perderse en su próxima visita al Reino Unido.

Quizás sea uno de los más conocidos de la región, pero lo cierto es que el lago Windermere ofrece una gran variedad de actividades acuáticas que toda la familia podrá disfrutar: desde 'paddle board' -muy popular entre las celebridades-, a las canoas o la navegación a vela. Aquellos que prefieran quedarse en tierra pueden aprovechar para explorar las calles de los encantadores pueblecitos de sus alrededores y sus restaurantes o embarcarse en una aventura de altura por los árboles del bosque cercano Brockhole.

Pese a ser el tercer lago más grande del territorio, el Coniston es también uno de los más tranquilos. La localidad del mismo nombre es conocida sobre todo por ser la antigua sede de una importante industria minera y sigue hospedando algunas de las cascadas y montañas más espectaculares del condado. Los visitantes tampoco querrán dejar pasar la oportunidad de subirse en una embarcación victoriana reconvertida en un yate con forma de góndola y contemplar el hermoso paisaje desde el centro del pantano.

Solo a unos minutos en coche se encuentra el pueblo Ambleside, la mejor opción para aquellos en busca de un lugar donde poder escalar y hacer montañismo del auténtico. Mientras los más atrevidos trepan por las montañas, existe una alternativa tranquila para los más prudentes, y es que la localidad está llena de tiendas de recuerdos y restaurantes donde poder degustar los mejores platos autóctonos. Y no hay que volver a casa sin antes admirar algunos de los históricos edificios de piedra como la Bridge House o visitar la iglesia gótica de Santa María.

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